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Το τέυχος #5 περιέχει τις εξής ιστορίες: 1. Zagor "Οι μικροί άνθρωποι" (αυτοτελής) 2. Cocco Bill "Ο Κόκομπιλ στην Αριζόνα" (αυτοτελής) 3. Capitan Miki "Οι ληστές του ορυχείου" (αυτοτελής)
Authors


A pseudonym for Sergio Bonelli Nato a Milano il 2 dicembre 1932, Sergio Bonelli è figlio di Giovanni Luigi Bonelli, creatore di Tex e di tanti altri eroi del fumetto italiano. Appunto per distinguersi dal padre, egli ha sempre preferito firmare le proprie sceneggiature con lo pseudonimo di Guido Nolitta. L'esordio di Sergio Bonelli come autore di testi avviene nel 1957, quando traduce in italiano la serie spagnola "Verdugo Ranch" e ne scrive l'episodio conclusivo facendolo illustrare da Franco Bignotti. Di Bignotti è anche la realizzazione grafica del primo personaggio creato da Nolitta: Un ragazzo nel Far-West, datato 1958. Anche alcuni episodi de Il Piccolo Ranger (solitamente scritti da Andrea Lavezzolo) sono in quegli anni frutto della fantasia bonelliana. Nel 1960 Nolitta scrive "Il Giudice Bean", una brillantissima serie composta da sole sei avventure, affidate ai pennelli di Sergio Tarquinio. Il sodalizio con Tarquinio si rinnova anche per "Il ribelle", una breve avventura realizzata nello stesso anno. Il 1960 segna l'incontro di Sergio Bonelli con il disegnatore Gallieno Ferri: i due decidono di collaborare e nel 1961 danno vita a Zagor, di cui Nolitta ha firmato quasi tutte le storie fino al 1980. Nel 1975 nasce Mister No, un simpatico pilota di Piper per metà vagabondo per metà avventuriero, che agisce sullo sfondo del Sud America degli Anni Cinquanta. Nel 1977 sceneggia per Aurelio Galleppini il volume "L'Uomo del Texas", e contemporaneamente comincia anonimamente ad affidare allo stesso Galep e ad altri disegnatori alcune sue storie per Tex. Nel 1985 firma l'avventura conclusiva della saga de Il Piccolo Ranger, e nel 1990 vara la miniserie "River Bill" disegnata da Francesco Gamba. Successivamente, Nolitta scrive storie per Mister No e Tex, ed è co-autore (con Castelli) del cross-over in cui Jerry Drake incontra il Detective dell'Impossibile. Di fondamentale importanza per il fumetto italiano l'attività di Sergio Bonelli come editore, attività che lo assorbe quasi per intero fino alla sua scomparsa, il 26 settembre 2011.

Dibujante de historietas de trazo recio, creador de un estilo propio partiendo del clásico desarrollado en los tebeos de aventuras y que le sirvió para destacar tanto en el cómic de horror (en Warren, con sombríos héroes monstruosos) como en el de ciencia ficción, género en el que cosechó sus mayores logros (Hombre, Burton y Cyb). Hijo de un pintor acuarelista, comenzó a dibujar con tan solo 16 años, trabajando la editorial Maga, en el cuaderno El Espía1. Corría el año 1951 y tras aquel comienzo se trasladó a Valencia, donde compartió un estudio o taller de trabajo con su hermano Leopoldo y otros profesionales del gremio, como los experimentados Luis Bermejo o Miguel Quesada. Su aprendizaje del oficio y el desarrollo de su estilo los fue consiguiendo con la realización de múltiples series también para Maga: El Capitán Don Nadie (1952), El Príncipe Pablo (1953, las portadas), Sebastián Vargas (1954), El Duque Negro (1957), Johnny Fogata (1960), etc. Algunos de estos tebeos, y sus portadas, los firmó como J. Ortiz, sin que ello supusiera diferencia con respecto a la firma que adoptó al poco, José Ortiz, para así diferenciarse mejor de los autores Leopoldo Ortiz y Leopoldo Sánchez Ortiz). A finales de los años cincuenta fue cuando comenzó su colaboración con Toray y con la por entonces poderosa Bruguera. Para la primera hizo Sigur el Wikingo e historias de pistoleros con destino a la colección Hazañas del Oeste; para la segunda, más relatos de vaqueros con destino a la colección de novela Bisonte Extra Ilustrada, que se distribuían casi por completo en Argentina, y algunas adaptaciones de novelas para la Colección Historias como Los Viajes de Gulliver o Las Cruzadas. A partir de 1960 comenzó a dirigir su trabajo más allá de nuestras fronteras: Italia, Inglaterra y Estados Unidos. A través de la agencia Bardon Art hizo multitud de historietas, sobre todo para el Reino Unido. La presencia de Ortiz en el cómic británico fue abundante, y se mantuvo fiel a ese mercado durante treinta años. Comenzó en 1957 dibujando historietas románticas, en Love and Life Library, para pasar luego a dibujar en tebeos bélicos, sobre todo: Thriller Picture Library, Top Spot, War Picture Library, Battle Picture Library, War at Sea, Battle, Air Ace, Boys World, Eagle (donde dibujó la serie Smokeman/U.F.O.: Agent), Lion (donde dibujó episodios de las series: Trelawney of the Guards, Phantom Viking, o The 10.000 Disasters of Dort con Luis Bermejo). Desde 1968 hizo más incursiones en el género romántico, en Romeo, Valentine, Jackie, Once upon a time, Diana, Jackie, etc. Labor que alternó con las historietas de acción y ciencia ficción a partir de 1970 en: T.V. 21, Hurricane, Pow, Warlord, Scream (la serie The 13th floor), 2000 AD (los Helltrekkers) o Rogue Trooper, llegando con sus participaciones en Eagle y en 2000 AD hasta 1989. Su obra más popular entre los ingleses fue, curiosamente, una protagonizada por una mujer: Caroline Baker, Barrister at Law, tira de prensa para el periódico Daily Express, sobre guiones de Willie Patterson (de 1962 a 1965, estas aventuras fueron reimpresas en Action Book for Girls en 1967; todos son datos de D.A. Roach). A principios de los setenta realizó con Josep Toutain la serie Los mitos del Oeste para su distribución en los Estados Unidos. El éxito que obtuvo fue comparable al que cosechó en Warren dibujando historietas de horror y ciencia ficción para su alineación de revistas (Creepy, Eerie, 1984, The Rook), sobre todo por su participación en las series de héroes monstruosos: Apocalypse, Night of the Jackass o Coffin, en Eerie, y Pantha en Vampirella. Por su labor, recibió el premio otorgado por Warren al Mejor Dibujante en 1975. Con Toutain como editor continuó Ortiz produciendo obras para allende nuestras fronteras que, en muchos casos, luego era traducidas acá: Tarzán, El Hijo de Tarzán, El Cuervo, etc. Luego, con este editor y con el de Norma, y tras haber trabajado una docena de años para el exterior, el


