Mi mundo hasta hace poco, se definía en dos Cuatro paredes. No conocía nada más que no fueran estas cuatro paredes y algunas que otras partes de la casa. Todo esto debido a que nunca he salido de casa y dado a que nunca lo haría. Mi enfermedad me impidió salir y poco después, le tomé miedo a lo que todos El mundo exterior. No conocía nada más y tampoco quería conocerlo. No tenía curiosidades de cómo era aquel mundo, y sobre todo, no quería saber nada de ello. Con el tiempo me recuperé de mi enfermedad, pero el miedo a lo que hay allí afuera seguía creciendo con el tiempo y después de la muerte de mi padre. Mi mundo no era más que mi habitación. Hasta que apareció aquella chica pelo rubio para volver mi mundo de pies a cabeza, hacerme explotar los sentimientos y las emociones que nunca creí poder llegar a sentir. Pero sin importar lo que suceda, todos siempre llegan a lastimarte. Y todo comenzó a través de una Ventana.