Con este libro, escrito en clave de fábula, Gopegui carga, dentro de una sociedad cada vez más dependiente de la informática, contra el conformismo y desnuda la soledad y la violencia latentes en el poder en todas sus formas. El personaje principal se ha infiltrado en un ordenador ajeno con el propósito de establecer una relación que salve a uno de sus amigos del poder de las organizaciones que trafican con información reservada. Y así piensa una vicepresidenta del gobierno envuelta en circunstancias que le hacen dudar y preguntarse si puede intervenir en lo real.