Sara, la chava de la que se enamora Omar, un obsesionado fan de Bob Dylan de 19 años. Sara, la Diosa Trágica que coincidentemente tiene el mismo nombre que la primer esposa de su ídolo. Sara, el ideal de la pureza y la sordidez que lleva a Omar a un viaje a través de la obsesión y la orfandad. Sara, la encarnación de todas las historias que el protagonista quiere vivir para tener «una vida de verdad», llena de mierda y alegría, virtud y dolor, amor y hambre; una vida afuera de su mente, lejos de su existencia clase mediera.