
“Adonde voy siempre es de noche” reúne los mejores relatos de Bernardo Esquinca, referente ineludible de la “weird fiction” latinoamericana, el horror brota de rincones insospechados para trastocar la realidad con un golpe fulminante. Las historias contenidas en esta colección construyen escenarios de pesadilla habitados por personas rotas que, en su soledad o delirio, acceden a los pequeños resquicios de nuestra realidad que preferimos ocultar para mantener la cordura. En sus relatos, dioses antiguos regresan al mundo moderno, presencias demoníacas e infernales atormentan el presente, los muertos retornan a la vida, antiguos presagios se hacen realidad, fuerzas ocultas salen a la superficie para dejar al descubierto espeluznantes verdades.