
Te invito a dar un paseo por mi floresta, cada flor, cada aroma te llevará del negro al gris, del bosque al desierto, del buen amor hasta la aparente transparencia de la nostalgia, esta selva repleta de amapolas, contiene vida, lágrimas, semillas, ilusiones, pero dentro de sí, está formada de astillas, aguijones, angustia, y entre muerte se va afligiendo la avidez de mis fieras exaltadas. Es un viaje cansado, doloroso, tristemente agonizante, donde estando a la mitad de todo, no sabes si llegarás o quedarás completamente inválido, al final, todos hemos muerto alguna vez. Ahora el té está listo, las hojas de este libro te esperan con ansias, es momento de tomarte un tiempo, de comer hierbas, recostarte en mi hombro, y devorar expectante la calma