
No recuerdo la primera vez que pensé: quiero contar una historia, y me senté con un lápiz y un papel a desarrollar las imágenes que se sucedían en mi cabeza. Pero por aquel entonces los columpios aún abrían barbillas y jugar en la calle era lo normal. Supongo que la falta de confianza y los consejos de los que más te quieren sobre no perder el tiempo en tonterías y mejor hacer una carrera con futuro, me llevó por otros derroteros. Aunque yo nunca abandoné mi lápiz, entonces ya bolígrafo y mi hoja de papel. Hace unos años, y como suele pasar, tras una pérdida importante en mi vida, decidí que era hora de seguir soñando y tratar de convertir ese sueño en realidad. Y por eso sigo aquí, soñando historias, creando fantasías que van de lo romántico a lo paranormal o a la comedia y aprendiendo en cada teclado (aunque no abandono mi bolígrafo y mi papel). Si quieres acompañarme en esta carrera de fondo, serás bienvenido/a. Yo me comprometo a dar lo mejor de mí para que tú sueñes conmigo, con otros mundos y otras vidas.