El protagonista de esta historia de suspenso es un niño como todos los demás, con una excepción: ha sido capaz de meterse en un videojuego que resulta más que una insólita fantasía. La novela posee un ritmo narrativo rápido e inquietante, como las aventuras virtuales de las cuales toma, magistralmente, formas, temas y secuencias de acción, de manera que el personaje principal y los lectores van superando, más que capítulos, etapas.