
Aquellos días analiza de forma profunda y delicada el paso de la inocencia. Gracias a las descripciones detalladas podremos disfrutar de las comidas y dulces típicos de la región, caminar entre las ceibas, escuchar el canto de los pájaros, sentir el cálido viento de verano. Una taza de chocolate es suficiente para rememorar la música de nuestros padres, el abrazo de los abuelos, los juegos infantiles, el primer amor. Esta novela contiene la fuerza de evocar en el lector aquellos días que no volverán.