
«Entre el silencio de los vivos y el silencio de los muertos discurre la melancólica voz de Arturo; conforme avanza su narración se acerca al vacío de donde brota la vida, a la orfandad que precede a los progenitores. Esta novela cuenta ya una parte de la historia de México, en donde muchos jóvenes saben que el mejor padre es el ausente, pues decepciona menos que el violento o el omiso. El alcohol suele ser un gran consuelo para los hijos del olvido. Profunda y alucinada me ha resultado esta primera novela de Antonio Vásquez.» — Mario González Suárez La muerte de Ausencio, padre borracho y desobligado, desata los demonios que habitan dentro de Arturo, su hijo mayor, quien a raíz de esta pérdida caerá por una espiral de tristeza, remordimientos y desesperación, que lo llevará a enfrentar el mismo vicio que opacó las posibilidades de felicidad de su niñez y juventud. El luto se convierte en una sombra que se cierne sobre todas sus acciones y sus pensamientos, y su presente se vuelve un continuo deambular a través de los malos recuerdos y los negros augurios. El abandono y la degradación al que lo conduce el alcohol lo malquistan con el pueblo y sus seres queridos. Ausencio es la historia de un descenso al infierno, el del hijo que teme repetir los errores del padre, el de un joven al que parecen seguir tres fantasmales mujeres para anunciarle un destino aciago, el de un hombre que huye y se expone a la intemperie de sí mismo, al rostro de su muerte. Ausencio recibió el Premio Bellas Artes Juan Rulfo Para Primera Novela 2017