Parecería muy raro escribir sobre el cáncer de una manera estética; intentar expresar de una forma poética la experiencia de una paciente sobre una enfermedad que, de sólo nombrarla, causa pavor. Sin embargo, Camacho logra este propósito con destreza, y lo hace sin «romantizar» la enfermedad; ni siquiera en el título del poemario: Carcinoma—libro que cuenta con las ilustraciones del artista plástico Christian Becerra—se refleja el miedo ante aquello que vendrá cuando se sabe el diagnóstico.