Entretenidas y excelentemente bien escritas, las cartas que se cruzan los protagonistas - y que como espejos enfrentados confrontan versiones distintas de los mismos hechos - van tejiendo una trama, unos nudos y unos desenlaces que son, al mismo tiempo, una historia de amor, la despiadada crónica de la educación sentimental de los jóvenes de los sesenta, una colección de agudas, a veces hilarantes y siempre originales teorías sobre la seducción, el adulterio, el comercio de cocaína, la universidad, el modernismo, la riqueza fácil y un etcétera muy amplio.