
El arquitecto Henry Durbeyfield despierta de una amnesia de quince años, en una casa blanca y llena de prodigios, rodeado de familiares y sirvientes que recuerda poco o nada. Comprende que el camino capaz de darle las explicaciones que requiere acerca de qué hizo, y sobre todo acerca de quién fue Henry Durbeyfield durante esos quince años, pasa por interpretar ese laberinto entrecruzado de referencias artísticas (arquitectónicas, pictóricas, poéticas) que es su domicilio. En ese proceso, descubre que las raíces de su drama se remontan no a quince años en el pasado, sino a cientos y miles de inviernos... Esta tercera edición en español de la afamada novela corta de Prochazka incluye dos textos que no aparecen en las publicaciones "De qué va lo que escribo", un 'arte poética' del propio autor a propósito de los mecanismos internos que reconoce en su proceso creativo, y “Un ejercicio arquitectó CASA de Enrique Prochazka”, una interpretación del de la textura simbólica de la novela a cargo del poeta y catedrático peruano Carlos López Degregori. "CASA es una obra maestra. Se aproxima a la novela perfecta". (Enrique Vila-Matas). “(...) una lograda apuesta que está entre las más originales y arriesgadas no solo de la generación de Prochazka, sino de la narrativa peruana contemporánea en general. Leerlo es como atreverse a tomar un rumbo desconocido que no sabemos dónde nos va a llevar.” (J. C. Yrigoyen). "CASA es una novela espectacular, en el buen sentido de la palabra. En rigor, CASA es lo contrario del Espectáculo, entendido como explosión superficial de la diversión cultural mal entendida. CASA es profunda, amena, excelentemente escrita, rigurosa, plástica, fascinante". (Vicente Luis Mora). "Prochazka está considerado como uno de los escritores más importantes del Perú contemporáneo, y no sólo en los géneros de orientación fantástica". (José Güich). “Si el firmamento literario nacional está plagado de astros bien catalogados (..) no es el caso de Enrique Prochazka, especie desconocida que cruza el cielo, incandescente y fugaz, pero sin dejar indiferente a nadie”.(Félix Terrones). “En una década de contacto más o menos regular con literatura peruana, ya mencioné varias veces que entre mi generación y la del inevitable Vargas Llosa, Enrique Prochazka es para mí el más grande, y creo que dentro de quinientos años mucha gente opinará como yo”. (Hernán Migoya). “Un acto de justicia, en esta vida de sendas e insulsas injusticias, sería leer y vivir los testimonios de Enrique el mejor escritor peruano de la historia.” (Jorge Silupú). "Impactante. Masculino. Conmovedor" (Julia Wong).