Cleopatra fue una gran reina de Egipto. Hoy todo el mundo la conoce por su nariz, pero fue una de las personas más ricas y poderosas de todo el Mediterráneo. Desde pequeñita aprendió a no fiarse ni de su sombra, porque en esa época, si te descuidabas, podías ser liquidada a manos de tu propio hermano. ¡En la Antigüedad no se andaban con chiquitas!