
Un elogio en voz alta de dos de los principales placeres que nos ayudan a sobrellevar nuestro tiempo en la tierra: la música y la comida. Mercedes Cebrián decide aprender a tocar el violonchelo a una edad a la que, al parecer, ya es tarde para ser principiante. Emprende así una curiosa aventura acarreando en la espalda un instrumento poco popular en España que la lleva desde academias de música y orquestas de aficionados hasta talleres de luthiers que huelen a cocido recién hecho. La autora indaga en la naturaleza de la música, a la par que observa con lupa y cáustico sentido del humor un pequeño mundo donde desfilan talentos en ciernes o aficionados que luchan para sacarle buen sonido a sus instrumentos. Y por el camino nos invita a pasear por una Rusia mental idealizada, con sus instrumentistas y gimnastas virtuosas, por el extraño submundo de los niños prodigio expuestos en las redes por sus madres, o por mesones castizos que sirven platos de toda la vida; desde la España postfranquista hasta la pandémica, en la que, para muchos, dedicar horas a desempolvar una vieja afición ha sido vital para mantener la cordura. Cocido y violonchelo es ese recinto amplio y cómodo donde la desmesura y la obsesión por las actividades que nos proporcionan placer son atributos de los que enorgullecerse. Este es, en definitiva, un testimonio perspicaz, erudito y ameno de las ganas irrefrenables de sacarle el jugo a la vida.
Author

Mercedes Cebrián (Madrid, 1971) ha publicado los libros Oremos por nuestros pasaportes (Antología) (Mondadori Argentina, 2012), La nueva taxidermia (Mondadori, 2011), El malestar al alcance de todos, Mercado Común (ambos en Caballo de Troya, 2004 y 2006), 13 viajes in vitro (Blur Ediciones, 2008) y Cul-de-sac (Alpha Decay, 2009). Sus relatos, poemas y ensayos han aparecido en Revista de Occidente, Letras Libres, Eñe-revista para leer, Gatopardo, Diario de Poesía, Quimera o Circumference (Universidad de Columbia), y en antologías como Mutantes (Berenice, 2005), El arquero inmóvil (Páginas de Espuma, 2006), La España que te cuento (Funambulista, 2008), Pequeñas resistencias 5 (Páginas de Espuma, 2010) y Mi madre es un pez (Libros del silencio, 2011). Ha coordinado y participado en el libro colectivo de textos sobre barrios de Madrid titulado Madrid, con perdón (Caballo de Troya, 2012) Ha sido columnista del diario Público y colabora asiduamente conlos suplementos El Viajero de El País y Cultura/s de La Vanguardia. Asimismo, ha traducido al castellano a Georges Perec, Alan Sillitoe, Miranda July y Alain de Botton. Su versión de Lo infraordinario de Perec recibió en 2008 el premio Mots Passants de la Universitat de Barcelona a la mejor traducción del francés. Fue becaria de literatura en la Residencia de Estudiantes de Madrid (2002-2004) y en la Academia de España en Roma (2006-2007), así como escritora residente en el Civitella Ranieri Center y en la Ledig House International Writers Residency. Realizó un Máster en Estudios Hispánicos en Birkbeck (Universidad de Londres) y la clásica licenciatura en Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid.