Puértolas recuerda el enero de 1999, cuando su madre falleció y no sintiendo dolorsa la pérdida, decidió escribir sobre ella, el significado que para ella tuvo para ella y los recuerdos que le unen a ella y, por lo tanto, también las imágenes que van unidas a ella: Zaragoza, Madrid, la infancia, los veranos, las cartas... un libro escrito para poder convivir con la ausencia