Una novela maravillosa, autobiográfica, intensa. Es el regreso al interior de sí mismo. A “contravida”, arañando dentro de sí, exorcisando sus viejas heridas. La dulzura de la infancia, la aspereza del exilio, el reencuentro con la tierra... ....”Ese portón de un modo incomprensible, tenía un alma. En aquel tiempo “alma” no era todavía un juego de palabras para mi. Me pregunté si el portón era un ser animado. Ahora después de tantos años de ausencia, puedo decir que aquel pequeño portón estaba también algo tocado por una especie de locura. Tenía vida propia pero esa vida estaba poseída por la locura”... A.R.B.