'Sumida en la angustia, sintiendo la inminencia de la muerte, en un último intento por salvarse, se aferró a la mano del extraño caballero que había surgido de las tinieblas. Notó sus dedos fríos cerrándose sobre ella, aprisionándola. Se arrepintió. Quiso soltarse, pero él apretó con más fuerza. -Trato hecho -dijo con una sonrisa complacida. A través de la cortina de sus propias lágrimas, vio cómo se inclinaba sobre su rostro. Se horrorizó ante la idea de que fuera a besarla, pero su objetivo no era ese. Unos afilados colmillos brillaron en la noche ante de hundirse en su cuello. A la mañana siguiente, encontrarían su lecho vacío.' Un libro en el que el amor y la muerte se dan la mano.