Los cinco misterios de este libro no son sencillos de resolver. Los ataques de un "disfrazador serial" que enloquece a los habitantes de un edificio, un robo masivo que ocurre durante un apagón de luz que solo dura un minuto, una anciana perdida que parece venir del más allá, la desaparición casi mágica de unos chicos en un parque de diversiones, los enigmáticos grafitis dejados por el llamado "Vándalo del Aerosol"... son casos que deben ser abordados con profesionalismo e inteligencia, pero los dos detectives que que protagonizan estas historias son tan extraños que cualquiera podría dudar de ellos. ¿Cómo confiar en Nabo Papamoscas, un detective que tiene su oficina en un ascensor que sube y baja incansablemente, y que no ha durado más de un año en ningún trabajo? ¿Cómo confiar en Danilo Grelo, un detective aficionado tan tímido que necesita de la ayuda de su padre para hablar con los demás, y que solo puede aclarar su mente cuando come albóndigas de dentífrico? Es difícil, sí, pero son los detectives que le han tocado a este libro y a estas historias. ¿Podrán estar a la altura de las circunstancias? ¿Podrán resolver los locos enigmas que contienen estos cinco cuentos? No sabemos si podrán o no, pero es seguro que Nabo Papamoscas y Danilo Grelo tienen todo lo necesario para divertir a los lectores que se animen a estas Cosquillas en la oscuridad.