
Este es el segundo volumen en una serie de libros que inició el Cuaderno de Viajes, donde Ciruelo expresa sus visiones más personales a través de dibujos y textos breves. Los sueños siempre han sido una de sus fuentes de inspiración, al igual que la ensoñación, que es el ejercicio de soñar despierto. En ellos, Ciruelo encuentra un espacio donde la razón cede su lugar a la intuición, lo que permite a su arte volar con mayor creatividad.