
Para quienes cantaban las canciones de High School Musical, enviaban zumbidos por Messenger, cambiaban cromos en el recreo y debían elegir entre el póster de Mario Casas o Maxi Iglesias para colgar en la pared. Volver al pasado no siempre es una elección. A veces es la única forma de seguir adelante. Olivia no quería volver. Ni al colegio donde pasó su infancia, ni a los pasillos que aún guardan el eco de una herida. Pero su mejor amiga la arrastra a una reunión de antiguos alumnos con la promesa de una noche sin dramas. Y lo que empieza como un viaje a la nostalgia acaba convirtiéndose en una confrontación con todo aquello que Olivia ha tratado de enterrar. Entre recuerdos dulces y traiciones difíciles de olvidar, entre el olor a tarta de queso y la posibilidad de que no todo esté perdido, Olivia tendrá que enfrentarse a una verdad que lleva años no se puede huir para siempre de quienes fuimos... ni de quienes dejamos atrás. Una historia sobre la amistad, el daño que no siempre se ve, los amores que marcan una vida y las segundas oportunidades**.**