Jorge Luis Borges publicó un breve y estremecedor relato sobre un chico rubio desaparecido tras un malón que era recuperado, ya soldado, olvidada su infancia. Los orígenes de este cuento se remontan a las historias que contaban los inmigrantes británicos y quizá, más específicamente, a la de Dan Gilmour o Nicolás González, soldado en la Guerra del Paraguay, que dio a conocer uno de sus descendientes y que aquí reconstruye Andrew Graham-Yooll, junto a un repaso por la figura de ese indio blanco que era una suerte de cuco en las familias de la colectividad inglesa en la Argentina del siglo XIX.