Al hilo de unos acontecimientos un tanto extraños, Antonio decide convertirse en uno de los detectives de novela que tanto le gustan. Sin embargo, el asunto es más turbio y peligroso de lo que él mismo sospecha, por lo que necesita la ayuda de sus nuevos amigos, Asím y Bembó, y la colaboración de otras personas para intentar destapar un sospechoso negocio inmobiliario en el que puede estar implicada gente de prestigio y mucho poder.