
Benjamin fue el escritor de magníficas obras incompletas, ensayos muy pequeños, o libros que no llegaron a terminarse, como el famoso Libro de los pasajes. Benjamin nunca terminó ese famoso libro y su vida de ensayista fue por definición la persistencia en lo incompleto. No tuvo al libro completado como objeto final. No conocemos lo que habría podido ser El libro de los pasajes, lo imaginamos como lo que es, una colección de citas que siempre nos hace añorar la cita que no está, la observación que Benjamin no hizo. Benjamin tiene además un texto muy famoso, sobre Eduard Fuchs, un gran coleccionista de su época. Coleccionaba grabados de la prensa política, las famosas caricaturas que arrancan con la Revolución Francesa, siguen y atraviesan todo el siglo xix. Lo interesante en este ensayo sobre Fuchs es que Benjamin encontró la fórmula que después todos los benjaminianos repetimos hasta el cansancio: “Jamás existe un documento de cultura sin que sea al mismo tiempo un documento de barbarie”.
Author

Walter Bendix Schönflies Benjamin was a German-Jewish Marxist literary critic, essayist, translator, and philosopher. He was at times associated with the Frankfurt School of critical theory and was also greatly inspired by the Marxism of Bertolt Brecht and Jewish mysticism as presented by Gershom Scholem. As a sociological and cultural critic, Benjamin combined ideas drawn from historical materialism, German idealism, and Jewish mysticism in a body of work which was a novel contribution to western philosophy, Marxism, and aesthetic theory. As a literary scholar, he translated the Tableaux Parisiens edition of Baudelaire's Les Fleurs du mal as well as Proust's In Search of Lost Time. His work is widely cited in academic and literary studies, in particular his essays The Task of the Translator and The Work of Art in the Age of Mechanical Reproduction. Influenced by Bachofen, Benjamin gave the name "auratic perception" to the aesthetic faculty through which civilization would recover a lost appreciation of myth.