
La novela es una obra de arte, en ella existen tantas situaciones y se entremezclan sentimientos. De trama difícil se plantean diferentes problemas filosóficos frente a la vida y la existencia del ser, mientras se desarrollan situaciones que mantienen al lector siempre alerta. Novela Psicológica. filosóficos. Jurado ha abierto así, para la literatura panameña, regiones inexploradoas, terrenos vírgenes que aún la pluma de nuestros escritores no se habían atrevido a hollar.[...] La madurez del escritor se hace aquí más patente que en cualquiera otra de su novelas." Isaías García "El desván es un relato aterrador y frío, cuya lectura sobrecoge y anonada ante la infinita tragedia del hombre, de Federico Calvo. El drama alucinante que rodea al protagonista con un halo fatal, encuentra cierta semejanza, si bien tan sólo por la pavorosa intensidad, en muy ilustres precedentes, pues ya se sabe que tanto Poe, como Andreiev, y más modernamente Kafka, entro otros muchos, han creado personajes destinados a sufrir intolerables situaciones, aun cuando ninguna, ni el sujeto de la metamorfosis de este último—delirio, sueño absurdo—puede compararse con la espantable realidad de Federico Calvo, que es capaz de contemplar en vida su osamenta y a las ratas devorar su carne inútil e indefensa." Renato Ozores. ARGUMENTO Primera parte. La novela empieza en presente. Federico Calvo, personaje principal y relator, se encuentra en un oscuro desván, postrado en cama, no puede moverse, sin dormir, con los ojos abiertos por temor de que al cerrarlos todo se acabe. Está en compañía de Zoraida (la persona que lo atiende) y de varios ratones. La escena está iluminada por medio de un bombillo. El tiempo parece haberse detenido. Federico trata de llamar a Zoraida pero no puede emitir ningún sonido porque tiene la boca paralizada. Segunda parte. Está escrita en pasado. Federico Calvo se encuentra en una pensión y nos relata cómo llegó allí. Quería huir de la soledad pero se encuentra tan solo como cuando vivía en su propio cuarto. Nos cuenta de una época en que tenía esperanzas, escribía cartas llenas de poesía y de candor, nos habla de amaneceres y de ruiseñores mensajeros de Dios. En esa época leía tratados de medicina para conocer las causas de su enfermedad, buscó la ayuda de los médicos para que lo aliviaran de sus dolores pero se encontró que no podían atenderlo, no podían operarlo porque todos estaban ocupados y lo más grave, nadie creía en sus síntomas. Federico poco a poco va perdiendo la esperanza, toma conciencia de que si él no vive una vida plena por su condición de enfermo, los demás hombres tampoco lo hacen porque están siempre ocupados ya sea trabajando o corriendo de un lado a otro sin rumbo fijo y sin ningún sentido, siempre con miedo a pensar. Sabe que la muerte se acerca, se resigna y cómo último acto de vida quiere saber si realmente existió para alguien. Envía a Zoraida a buscar su legajo al hospital mas ésta recibe por respuesta que NO existe tal legajo.