
La palabra Dharma, difícilmente traducible, evoca a la vez el Orden Cósmico, la ley jurídica, la norma sociológica y política; añádesele el adjetivo Sanatana, y obtendremos el nombre que los fieles dan a su religió hinduismo o Sanatana Dharma. La elección de un término como éste es significativa porque indica que esta religión es sentida como la expresión humana, terrestre, de una realidad universal y no debe su origen a ningún fundador, ha existido siempre y siempre existirá sin variación alguna. El Dharma es la naturaleza interna, caracterizada en cada hombre por el grado de desenvolvimiento adquirido, y además, la ley que determina el desarrollo en el periodo evolutivo que va a seguir. Esta naturaleza interna, puesta por el nacimiento físico en un medio favorable para su desarrollo, es lo que modela la vida exterior, que se expresa por medio de pensamientos, palabras y acciones. El Dharma no es una cosa exterior, como la ley, la virtud, la religión o la justicia. Es la ley de la vida que se despliega y modela a su propia imagen todo lo que es exterior a ella. Annie Besant, Teósofa, escritora y reformadora social inglesa, nació en Londres el 1 de octubre de 1847; murió en Adyar (India) el 20 de septiembre de 1933.