Cuando no entiende algo, Max Picard se pone nervioso y no para hasta que alguien se lo explica. Y eso es lo que le está pasando ahora mismo mientras contempla el péndulo de Foucault. Dicen que no se para nunca... ¿Cómo es posible? Y por si eso fuera poco, un hombre misterioso y barrigón le dice que este péndula es la demostración más bonita de que la Tierra gira sobre sí misma. Estupendo, ahora ya tiene dos misterios por resolver.