
Hodei es un objeto inamovible; Jan es la definición de fuerza imparable. Hodei ha terminado la carrera, tiene un trabajo en la librería familiar, dos abuelas que le adoran y una mejor amiga que es prácticamente su hermana, pero apenas ha salido de su pequeño rincón del mundo en Ámsterdam. Jan lleva fuera de casa desde los dieciocho con su mejor amiga, ha vivido ya en varias ciudades y trabaja en un restaurante del centro; se levanta cada día sin un plan claro, sin mirar nunca atrás. Pero si existe un objeto inamovible no es posible que haya una fuerza imparable, y viceversa. ¿Qué sucede cuando estos dos extraños fenómenos chocan? Primera parte de la novela El peso de nuestros pies.