Cuando Karen manipuló el reloj del instituto, no imaginaba que formaría parte de Los Caminantes del Tiempo. Tras su primera aventura, que consistió en salvar el invento de Leonardo Da Vinci, encara una segunda misión, esta vez en tiempos de la Revolución francesa. Los Caminantes viajarán al año 1789 para rescatar a un misterioso prisionero de la Bastilla: el Hombre de la Máscara de Hierro.