El programa Apolo, desarrollado por la NASA, desplegó un enorme esfuerzo técnico y económico para cumplir un de los sueños del ser humano: pisar la superficie de la Luna. La hazaña se hizo realidad en 1969 con la misión Apolo 11 y se repitió en otros cinco viajes. Tras décadas de olvido, la exploración del satélite vive un auge que quizá culmine con la instalación de bases permanentes de cariz internacional.