
«Querida familia. Con el cariño y el amor que siento por ustedes, deseo comunicarles mi irrevocable decisión de abandonar la casa y a mi prometido Christopher Adler. He hallado al hombre ideal y con el cual quiero permanecer el resto de mi vida. Para tranquilidad de ustedes regresaré convertida en la marquesa de Kork. Viajaré a Irlanda para cumplir mis sueños y ser tan influyente como mis hermanas. El señor Adler no me hubiera podido ofrecer un título, solo dinero que aquel terminaría apostando en algún lugar hasta perderlo todo. Yo no lo escogí y jamás lo hubiera escogido si tenía opción. Debe ser un buen hombre para otras, pero no para mí, yo quiero ser algo más que lady Isabella Adler, prefiero ser la marquesa. Espero que sepan disculparme con él por esto. Deseo que le vaya bien en la vida y sea feliz. Tal y como me escogió puede escoger a otras. Pronto estaré de vuelta. Cariños, Isabella.» ¿El odio es capaz de sepultar para siempre al amor? Lady Isabella Harper, era la prometida de Christopher Adler, a quien respetaba y admiraba. Sin embargo, sus ojos se perderían creyendo que había encontrado un amor apasionado. Abandonando aquella propuesta para escapar con un noble que la había engatusado. Los años no serían generosos con ella, obligándola a convertirse en una persona distinta y sin los recursos que había poseído antes de defraudar a su familia. Nunca terminaría de arrepentirse por haber perdido su reputación, estatus y un caballero que la adoraba. El caprichoso destino volvería a ponerlos cara a cara. Sin embargo, ambos eran diferentes a cuando se habían Christopher quería su venganza por la humillación e Isabella tan solo recuperar el amor del prometido al que despreció.