
La clínica psicoanalítica es indisociable de la reflexión en torno a la cultura y su malestar porque la práctica del psicoanálisis aborda al sujeto que es efecto de un determinado orden simbólico. "Los ensayos que integran este libro -dice el autor- intentan desarrollar un conjunto de reflexiones en torno a la situación del sujeto en la cultura, particularmente en la civilización contemporánea organizada por el discurso de la ciencia. Es así como los temas diversos se van articulando: la constitución del orden cultural a partir del parricidio, la ley como instancia indispensable para el lazo social y sus paradojas, los efectos de la ciencia y la modernidad sobre la subjetividad contemporánea, las ilusiones necesarias para el sostenimiento de la culutra, las relaciones entre el hombre y lo sagrado reguladas por la religión, la culpa y el superyó como dimensiones esenciales para la incorporación del sujeto al orden simbólico, el mal y la violencia como imperativos que inevitablemente se imponen como expresión de la imposibilidad de evitar el goce, la inclinación del sujeto al sometimiento y las posibilidades de 'libertad' que el discurso del psicoanálisis puede plantear, la dimensión ética de este último que implica esencialmente el reconocimiento del malestar como ese imposible en torno al cual puede producirse siempre un nuevo discurso".