
Dinorah trabaja como maestra de manejo; su vida es simple, su pasado poco común: un recuerdo la invade desde que David, un muñeco, usurpa el lugar de su hermano, quien murió al nacer y cambió su vida. Alma trabaja para una revista de modas, va a muchas fiestas y al igual que Dinorah tiene un pasado peculiar; recuerda el brazo tatuado de su padre con una lista enorme de nombres de mujer. Uno de esos nombres era el de ella; el resto, de sus medias hermanas, a quienes veía solamente cuando el padre las llevaba a cortarles el pelo como hombres. ¿Qué une a estas chicas? La ausencia del padre. El abandono continuo. Los hombres con los que se relacionan, la soledad y el vacío, pero también el amor.