
En este breve ensayo, escrito a raíz de la exposición celebrada en el Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) durante el 2012, “Trozos, tramas, trazos”, y la conferencia pronunciada ante el público, J. F. Yvars centra su reflexión en torno a la estética figurativa del collage y su influencia en la apreciación del arte contemporáneo más allá de géneros, estilos, tendencias o manifestaciones artísticas. El collage, movimiento central de las vanguardias europeas del principio del s. XX, en sus inicios, fue una propuesta entre el azar, el juego de la expresión formal y la destreza artística. El término francés se refiere a la técnica originada en torno al papier collé, que consiste en crear cuadros abstractos a partir de la yuxtaposición de recortes y fragmentos de papel. Sin la voluntad de hacer un recorrido histórico, J. F. Yvars peregrina por las circunstancias temporales del collage y su compleja evolución hasta la actualidad. El autor hace referencia a numerosas figuras y movimientos del arte internacional: el impulso de Picasso; los fotocollages y fotomontajes de los constructivistas rusos; el movimiento dadaísta que transfiguró la realidad con los ready made; la pintura volumétrica de Antoni Tàpies; Richard Hamilton como máximo exponente de la metamorfosis del collage hacia el pop art; el diseño y la publicidad; las contradicciones éticas y estéticas de los 70 y el Independent group británico, todo un referente de la revuelta visual de la segunda mitad del s. XX. El autor sostiene que el collage, tal y como hoy en día se conoce, es algo totalmente diferente de las consideraciones plásticas que iniciaron los cubistas con el papel pegado. La persistente presencia del collage y su evolución a lo largo de tantas décadas, lo convierte en una teoría y una técnica, pero también en un medio de comunicación. Es por ello que cabe considerar su existencia en las artes no plásticas y otras expresiones comunicativas como es el teatro, el diseño, la publicidad, la música, la poesía, la novela o el cine. Este brillante ensayo es un homenaje a la técnica figurativa que revolucionó radicalmente los cánones de la tradición pictórica y la representación de la realidad