A la manera de Dashiell Hammett o Raymond Chandler, Gibran Dominguez nos conduce, en El vapor y el espejo, por los bajos mundos de la corrupción y el asesinato; las noticias equivocas y la desinformacion, no desde el crimen organizado y el narcotrafico, sino desde los sótanos del político. Un novela de andamiaje solido y sentido del humor tétrico; donde su protagonista, Ramon Alcantara, responsable de la morgue, recibe el encargo de guardar por unos días un cadáver especial, con discreción y sin hacer preguntas.