
Década de los 2000. Emma, Gerard y Jacobo se conocen a través de un videojuego. Los tres tienen usernames: Spring, Barna95, JakyPlays. Los tres participan en partidas online multijugador y encuentran en internet su lugar en el mundo. Diez años más tarde, dos de ellos empiezan a grabar su vida juntos y a ponerla a disposición de un fandom que no para de crecer. Son felices… hasta que el shippeo cambia la dinámica de su relación que se resiente delante y detrás de las cámaras. Y es que la mayoría de las veces entre amigos no se juega así. Eli Macías construye con habilidad la radiografía online de una generación y mezcla los tropos del mundo gamer y streamer para plantearnos una historia deliciosamente escrita, audaz, divertida y original sobre la amistad, la identidad en un mundo tan virtual como la vida misma.
Author

Eli Macías (Cáceres, 1993) le borró la partida del Spyro a su hermano cuando aún no sabía leer y a día de hoy todavía se siente culpable. Ha estudiado Comunicación Audiovisual en la Universidad Complutense de Madrid y también Maquillaje Profesional, porque, además de creativa, es una persona de culo inquieto. Lo que siempre tuvo claro era que quería crear historias alternativas y mundos paralelos. Se metió en el mundo fandom de peque y aún no ha salido. Fiel defensora del fanfiction y el frikismo en general. Silent Hill, Final Fantasy IX y Undertale le alteraron la química del cerebro. Ha publicado historias de fantasía rural y urbana, ciencia ficción y romántica contemporánea, generalmente para un público juvenil, young adult y new adult. Se atreve con cualquier género, pero hay tres temas que son recurrentes en sus libros. El primero, que sus historias están ambientadas en España, su folclore y su cultura. Siempre la verás hablando del Españitacore. El segundo, la representación LGBT+ y el descubrimiento de la identidad de uno mismo, sea la edad que sea. Por último, pero no menos importante, la importancia de la salud mental y la visibilización de trastornos con los que convivir día a día. Ahora mismo, Eli trabaja en redacción y dedica el resto de su tiempo a escribir y a formarse en edición profesional.