Abrir una página de este libro al azar es como abrir una galleta de la fortuna, pero aquí no hay sabiduría oriental ni frases motivacionales, solo pequeñas dosis de realidad disfrazadas de humor negro. Porque, a veces, la única suerte posible es tener sentido del humor. Este libro es para quien ya está cansado de los mensajes de “tú puedes con todo”, de los coach de vida improvisados y de la positividad tóxica. Aquí no vas a encontrar soluciones mágicas, pero sí risas, pensamientos ácidos, verdades que duelen un poquito y ese tipo de frases que te hacen “vale, no soy solo yo; el mundo está regular, regular”.Perfecto Regalar a amigos que se ríen de todo (y de sí mismos).Detalle divertido para cumpleaños, Navidad, amigo invisible...Sobrevivir a días grises, domingos existenciales y reuniones que deberían haber sido un email. Tenerlo en la mesa del salón, para que los invitados lo abran y se pregunten qué demonios te pasa por la cabeza. Aliviar dramas, rupturas, crisis de los 30, de los 40 y de los lunes. Un libro que no pretende arreglar tu vida, pero sí hacerte reír un rato. Para quienes prefieren la sinceridad brutal antes que la mentira bonita. Y para quienes creen que, si el destino existe, seguramente no esté escrito en una galleta. Es un libro recomendado para adultos (con sentido del humor).