
Traducción de Alfredo Varela. . Nacido en Salónica (Imperio otomado) el 20 de noviembre de 1901, el poeta turco Nazim Hikmet representa una de las cimas de la poesía revolucionaria mundial. A los 19 años sufre su primer exilio como consecuencia de la persecución a que le someten los colonizadores ingleses. Y le persiguen no sólo por sus actividades como miembro del partido nacionalista, sino también por sus poemas, impregnados ya de esa vibración y de esa emotividad que le harían mundialmente famoso. "Comprendí que el poeta—nos dice—debe responder a todos los sentimientos del lector; yo digo: si está enamorado, que me lea; y también si se siente abandonado y quiere consolarse, si está enfermo o le habita la esperanza... Que me lea cualquiera que sea su estado de ánimo y su situación. Y, si quiere alegrarse con mis canciones, que las aprenda y las cante...". Cuando Nazim Hikmet muere en Moscú, el 3 de junio de 1963, como consecuencia de una crisis cardíaca, lo hace como había vivido siempre: de pie. La totalidad de sus condenas sufridas—como miembro del Partido Comunista Turco—suman 56 años, de los que pasó 16 en la cárcel y otros 15 en el exilio. Los poemas que componen este libro fueron escritos entre 1955 y 1957, durante el último y definitivo exilio del poeta, y fueron publicados originariamente en Francia.