
Con Imágenes de la vieja Praga, Jan Neruda se coloca al lado de los grandes autores costumbristas para ofrecernos una estampa colorista del siglo XIX. Los relatos que componen esta obra tienen un único y múltiple protagonista: Praga y sus moradores. Sus personajes son las gentes sencillas que pueblan las callejuelas silenciosas, las humildes buhardillas y tabernas. Mendigos vagabundos, protitutas absurdas y tiernas, empleados ridículos e insignificantes y toda una serie de tipos estrafalarios que parecen arrancados de las caricaturas de Gavarni o Daumier. Jan Neruda es el fundador del realismo en la literatura checa y, trascendiéndolo, del expresionismo centroeuropeo. Su estilo influiría en el genial Kafka. Una obra importante de todo un maestro del siglo XIX.