Los cuentos de este volumen apuntan hacia la diversidad como contenido. No obstante, esta condición no enturbia en momento alguno el signio de las voces narrativas de sus páginas, las cuales irradian una familiaridad casi confesional en el lector, ya que la propuesta en esencia privilegia la descripción despojada en contra de cualquier artilugio tendencioso. Personajes traspasados por la desidia, la frustración y el odio, o bien la experiencia iniciática de cualquier índole, el desasosiego perenne y la venganza producto de pasiones turbulentas, son los componentes temáticos que, entre otros, se sostienen en escenarios cotidianos y tangibles que conforman la apropiación de un imaginario versátil. A esto habría que agregar un hábil manejo de la estructura del relato, que destaca sin indecisiones el diálogo punzante, el sondeo por la construcción minimalista y el tono de la prosa sucinta donde, en algunos casos, no se desdeña el erotismo duro con notables aciertos.