Clarice Miller, una mujer divorciada con un hijo de siete años, aparece muerta en extrañas circunstancias la mañana de un lunes. Los detectives, Alice Keeper, recién incorporada al equipo de la comisaría central de Los Ángeles, y el experimentado Christian Lonner, deberán aprender a trabajar juntos para resolver el caso que marcará un antes y un después en sus carreras.