
El día que Jabari cumple doce años es visitado por su ancestro. Este le entrega un diamante blanco y le advierte que debe llevarlo al Castillo de Ablá antes de una semana o se convertirá en diamante. Y es que un familiar de Jabari se lo robó muchos alos atrás y no leyó la inscripción najo el nicho: "Quien robe este diamante recibirá ua maldición que afectara a su descediente que cumpla doce años en el primer eclipse del siglo". Jabari es acompañado por un personaje llamado La sombra; éste lo va acercando al Castillo por medio de cartas (no precisamente amables) y aunque Jabari no confía en él, debe seguir sus recomendaciones porque no tiene otra alternativa. Jabari pasa por muchas aventuras y pruebas: es seguido por seres extraños, lo atacan los buitres, una oquédula y Ogún, la gran bestia. Y aunque se hace de un buen amigo, Salim, es esperado con ansia por un ser detestable, Lomar Grendor, quien tiene el otro diamante, el negro. Y es que si esos dos diamantes se unen...