A pesar de nacer como fruto de la transgresión, la belleza de Adonis es extraordinaria, como no puede ser de otro modo en el hijo de la hermosa princesa Esmirna y su padre, el rey de Cíniras. Afrodita queda prendada del joven desde su nacimiento y, con el tiempo, este se convierte en motivo de conflicto entre la diosa del amor y Perséfone, la reina del inframundo. Sin embargo, él no es más que un joven inocente, ansioso de libertad, que ve sus pasos obstaculizados por los apetitos de los demás. El mito de Adonis está instalado en e imaginario de Occidente como símbolo de la belleza masculina. Sin embargo, su historia es trágica, pues en ella el don más poderoso se convierte a la vez en causa de desdicha.