
No todas las casas quieren ser habitadas. Algunas recuerdan, observan y esperan. Dos niñas buscan a su hermana menor perdida en la casa abandonada detrás del lago. Allí, el tiempo comienza a torcerse, y los límites entre la memoria, el cuerpo y la locura se desdibujan. Con una prosa intensa y perturbadora, esta novela construye un terror íntimo, sensorial y psicológico, donde el pasado nunca duerme.