En los primeros días de febrero de 1937 se produjo la que probablemente fuera la masacre más cruenta—e indudablemente la más silenciada—de la guerra civil española: durante varios días, en los 200 kilómetros que unen Málaga y Almería por la costa, el ejército franquista, el ejército italiano y la aviación alemana atacaron ininterrumpidamente por tierra, mar y aire a entre 60000 y 100000 civiles que huían atropelladamente de la ciudad de Málaga tras caer esta en manos de las tropas sublevadas, un éxodo del terror conocido popularmente como «la desbandá».