
A Paula, sola a fuerza de fracasos amorosos, competente y exitosa en su trabajo, le llega la peor noticia que podría recibir: su madre tiene Alzheimer, ya no puede vivir sola y va a pasar una temporada en su casa. Con esa irrupción, llegan también las cuentas pendientes con quien la maltrató o la quiso mal y con una historia familiar de la que había procurado apartarse. ¿Podrá convivir con alguien a quien ha odiado con insistencia? La madre revuelve todo, los hermanos y sobrinos la visitan de improviso, una muchacha llega con su bebé recién nacido a cuidar a la enferma, un joven periodista insiste en entrevistarla debido a sus logros en el trabajo: Paula no puede tener todo bajo el estricto y riguroso control de siempre; sus certezas tambalean; la soberbia y la autosuficiencia ceden lugar a la duda y la comprensión. El pasado, que había procurado mantener a raya con todo tipo de terapias, se hace presente y pide revisión. Raquel Robles, ganadora del premio Clarín de Novela 2008, sorprende con una narración en tono de comedia y despuntes de humor negro, que reflexiona sobre las relaciones familiares y la filiación. Una historia que habla de la persistencia del cariño y sugiere que es posible remontar un pasado de violencia y desamor.