Aggie es una viuda con tres hijos adultos. Su marido, Jack, falleció diez años atrás y durante todo ese tiempo Aggie se ha dedicado a su labor de madre y a su consulta de psicología, sin apenas permitirse tiempo para la reflexión o para sí misma. Sin embargo, Aggie decide por fin dar un giro a su vida. Así que, con 47 años, cierra su consulta, se traslada desde la gran ciudad a Clareville, un pequeño pueblo, y compra una tienda de costura en la calle Mayor. Todo parece irle bien una vez que ha puesto en marcha su negocio y se ha adaptado a la vida en Clareville, hasta que descubre que hay una propuesta para derribar el parque y los edificios colindantes a fin de construir un centro comercial en el mismo lugar donde está su tienda. Aggie se verá forzada a plantar cara a estos planes que amenazan con destruir su proyecto de vida. Esta batalla por salvar el centro de la ciudad será la ocasión perfecta para ahondar en el conocimiento propio, recuperar a sus hijos y cuidar de sus nuevos amigos.