Los ojos son las ventanas del alma. El Oráculo predijo que la princesa Valda Aither del Reino del Cielo encontraría a su pareja en su vigésimo quinto cumpleaños. Sus miradas se cruzarían y se reconocerían, como ha ocurrido desde el inicio de los tiempos. Valda quería creer en esa profecía con todo su ser… pero sus esperanzas se hacen pedazos cuando, de forma inexplicable, pierde la vista durante la celebración de su cumpleaños. Obligada a adaptarse a su nueva realidad, le asignan una Maris Era, una joven que enciende su cuerpo y su mente de formas que jamás imaginó. Maris solo quiere sobrevivir sin llamar la atención. Después de que su hogar en el Reino del Mar fuera destruido, fue adoptada siendo un bebé por un soldado celestino y su esposa. Ha vivido oculta casi toda su vida… hasta que la tragedia vuelve a alcanzarla. Sola, intentando salir adelante en un reino donde los mareños no son bienvenidos, termina trabajando en el Castillo de Oberon, cara a cara con el hombre que cree responsable de su sufrimiento… mientras cuida a la futura reina del Reino del Cielo. Aunque se resiste a aceptar el vínculo de pareja, Maris no puede ignorar la intensa atracción que siente por Valda ni la necesidad de estar a su lado. Sin embargo, está decidida a descubrir la verdad sobre quién destruyó a su familia… pero, ¿cómo hacerlo cuando Valda consume cada uno de sus pensamientos?