Somos el lienzo de la melancolia: en buena parte devenimos el resultado de nuestras nostalgias y anhelos, de la lucha entre lo que quisimos ser y la conciencia de lo que realmente somos. Y este no es un fenomeno unicamente individual. La melancolia atraviesa la historia de Occidente: es un simbolo de la desilusion y el sufrimiento; un signo critico que indica el desenlace de los disturbios colectivos y las limitaciones de todo esfuerzo civilizatorio. Pero tambien es un punto de partida de la travesia artistica.