El audiovisual contemporáneo ofrece un arsenal extenso de historias e imágenes sobre mujeres y hombres que, sin duda, tienen algún tipo de influencia en la construcción de las identidades personales. El cine y la televisión - en sus vertientes de ficción, entretenimiento o publicidad- transmiten valores, modelos y actitudes y, como no, determinadas representaciones de género que refuerzan, mantienen o transgreden los estereotipos de masculinidad y feminidad.